No ocurre siempre, pero muchas, muchísimas veces, la causa del insomnio no es por ansiedad, ni estrés, ni por la cafeína ni las pantallas de móvil ni por cambios hormonales.
Hoy te voy a explicar una causa muy habitual del insomnio, que no siempre se ve con los ojos, pero que no se le escapa al péndulo.
Verás.
Tenía en mi terraza una planta preciosa de hojas verdes y amarillas, la Schefflera Dalton.
A los pocos meses, sus hojas empezaron a cubrirse de una especie de pasta negra y pegajosa. Limpiaba las hojitas con un paño húmedo, pero no servía de nada, esa brea negra se extendía por todas las ramitas.
Cuando me puse las gafas de cerca, y miré las hojas por debajo, resulta que estaba llena de unos bichitos diminutos que después descubrí eran la mosca blanca.
Las demás plantas de la terraza, por el tipo de hoja, no tuvieron ese problema, pero esta sí, y al final tuve que tirarla porque estaba ya completamente negra y moribunda.
Pues bien
En más ocasiones de las que piensas, tienes insomnio porque eres como la Schefflera.
Tienes bichitos pegados a ti, muchos, que te impregnan poco a poco, que te van oscureciendo, y te pica, te incomoda, te sientes mal.
Es como si esas mosca blanca se hubiera posado sobre ti un día que fuiste a la casa de tu amiga, o en el trabajo, y como no la ves de entrada, porque es prácticamente invisible, no te das cuenta.
Hasta que el malestar es evidente, y no encuentras explicación.
¿Y sabes qué? La mosca blanca no se adhiere a cualquier planta, ataca solo a las plantas de hoja blanda.
Hazme caso.
Mírate a menudo con el péndulo.
Tu energía no puede ser blanda. Quítate los bichos de encima y fortalece tu espíritu.
Cuando te limpias de energías externas que te invaden, el cambio lo notas sobre la marcha.