Ramitas y sahumerios, flojos remedios

Las limpiezas energéticas serias, las de los mayores, requieren técnica.

Te voy a contar por qué el péndulo es poderoso y por qué utilizar otros remedios no funciona.

Limpiar con ramitas es más fácil, no te digo que no. Me refiero a que es más fácil coger un ramito de perejil, prenderlo y pasarlo por toda la casa.

No se requieren estudios para eso, ni concentración ni conectar con ninguna fuerza superior. Ramitas, humitos y chimpún. Ahuyentas “el mal” y a los espíritus (que serán alérgicos al perejil, imagino).

Fíjate en esto que te voy a contar.

En mis tiempos mozos, en la época de la suegra mala, antes de que el péndulo entrara en mi vida, acudí a otros remedios más de pueblo.

Es normal, porque en mi desesperación buscaba soluciones donde fuese.

Una señora me dijo que me quitara la ropa. Me quedé en bragas y sujetador, de pie y con los pies dentro de una palangana.

Empezó a darme golpecitos con un manojo de hierbas. Por la espalda, por el pelo, la barriga, los muslos y rezaba unos cánticos que yo no entendía. Me echaba agua florida por el cuerpo, que caía en la palangana y salpicaba todo.

Me vi ridícula, empecé a reírme. Para no ofender a la señora me tapé la boca, pero la risa se oía, era inevitable.

Entonces la señora empezó a darme más fuerte con el ramito.

(Me lo merezco, por imbécil), pensé.

Total, que salí de allí tiritando de frío, apaleada, con menos dinero en el monedero y con el problema sin resolver, obvio.

Ahora, si tú prefieres hacer una limpieza de las de verdad, la de los mayores, de esas que sabes perfectamente lo que estás haciendo, tiene que ser con el péndulo. Hazme caso.

El péndulo te obliga a estar presente, consciente y conectado con tu Yo Superior, o sea, ya de entrada tienes el apoyo del jefe.

Las ramitas no investigan el origen de lo que te pasa, el péndulo sí.

Las ramitas no distinguen si el problema viene de un programa tuyo, de una emoción que te oscurece, de un patrón de conducta que repites o de algo que una suegra mala te mandó.

El péndulo sí.

Y ahí está la diferencia real:

no estás espantando un bicho a ciegas…

estás identificando con precisión qué ocurre y limpiándolo desde la raíz.

Para hacer una limpieza energética con precisión, es

AQUÍ

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